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domingo, 22 de enero de 2012




Mariran Del Carmen Daza

                                                                                                                               



LEYENDA




“   EL LUGAR DONDE DESAPARECIO LA SERPIENTE        “
 







                                       Autora:
                                                 Mariran Del Carmen Daza R.










“La búsqueda de los  Arqueólogos, por lograr realizar una buena investigación, que aporten datos verídicos para esta principal Deidad de nuestros pueblos prehispánicos en su desaparición por el Sureste Mexicano; en la mayoría de los casos ha sido frustrante y retornan con mucho pesar a las Leyendas existentes para poder explicar los vacios históricos. Ésta es una más  de esas Leyenda; pero ¿quién podría  asegurarlo?, tal vez esta sea su VERDADERA HISTORIA”
                                                                                                                                                             M.C.D.R.















Y se dice, se refiere,
que con esto disgustó a los hechiceros,
de manera que éstos empezaron a escarnecerlo,
a burlarse de él.
Decían los hechiceros
que querían afligir a Quetzalcóatl,
para que éste al fin se fuera,
como en verdad sucedió.

                                                  
UNO

            La  aventura había iniciado .Viendo frente a  nosotros emerger  de pronto  estelas semejantes a  delgadas serpientes que ascendían y descendían contenidas dentro de una pantalla formada sobre el espejo de agua del Rio Coatzacoalcos, con colores que  iban del amarillo  al rojo y del rojo al anaranjado   conjuntándose  todos a la vez, nos encontrábamos atónitos, alucinados, inmersos, sintiendo un sabor amargo en la boca; sin poder sentir el efecto de recuperación a la realidad. Acompañado con un fuerte dolor estomacal que  sugería apremiantemente aliviar este malestar.
 Eso era lo que veíamos, era real e inexplicable,  aumentaba una más a las dimensiones conocidas.
           El lapso nos pareció transcurrir muy extenso, pero más tarde comprobamos con asombro que solo habían durado 26 segundos; los más largos de mi vida.
           Sudorosos y extenuados nos sentamos a reflexionar lo que habíamos contemplado: Nuestras observaciones fueron: Que cerca de las 5:00 p.m. se formó sin aviso alguno una cortina semitransparente, translucida y diáfana de aproximadamente  5 metros  de base encima del agua y aproximadamente  3 metros de altura, sin espesor aparente encerrando en ella algo así como el contenido que tiene una lámpara de Plasma: qué de su centro fue creciendo de pequeño a mediano  un rombo de lados desiguales, de un negro intenso, del cual emergió una voluta de humo casi imperceptible  que desapareció en el acto.
 Todavía sin salir del asombro hice mis anotaciones muy precipitadamente  y  los  comparé con los datos que tenía en mi libreta; Según estos  este era el sitio donde convergían dos líneas, una de las cuales, era el trazo final  de la elevación topográfica, que se apreciaba en la parte alta. Y que de  ella se formó en un instante surgiendo de la nada una especie de portal, entrada o abertura.





 Estábamos siendo testigos del retorno del Dios Prehispánico Quetzalcóatl que tuvo que huir de sus perseguidores y desaparecer aquí, en este lugar para  regresar con los suyos, con la divinidad. El misterio se estaba desvelando y el milagro estaba otra vez sucediendo.
Debe  de contener algo mágico esta región su encanto se percibe  en la conciencia. Nuestros  antecesores lo sabían desde siempre; por eso este río fue bautizado con el  nombre de “Coatzacoalcos” (del  náhuatl: Coat, tzacoalli, 'culebra o serpiente, escondite o donde se esconde la serpiente).
         
DOS

           Lo escuchado hace más de un año, entre dos señoras grandes que hablaban en susurro, como que no quiere la cosa, “para que no lo escuche nadie más”. Estaba por ser demostrado.
 En esa fecha durante una visita a la comunidad de “Las Lomas” en el municipio de Minatitlán, para repartir despensas y comida; debido a que esta comunidad sufrió de una severa inundación, me encontraba acompañando a unos voluntarios que en forma espontanea y sin obligación prestaron el auxilio a estas personas. A bordo de una lancha de fibra de vidrio, como transporte se repartían  despensas; la ventaja que tiene esta embarcación  es el de llegar más lejos y más rápido a lugares apartados, perdidos y aislados, que se encuentren en  las  márgenes de cualquier afluente. Fue en uno de estos lugares donde me tocó averiguar si había personas  para entregarles la ayuda.
           La casita que vi estaba construida de otates con techo de palmas y piso de tierra, recubiertas a manera de aplanados en las paredes  con barro, algunas partes pintadas de blanco anunciaban a un partido político,  se sentía como un fuerte olor a orín, comprendiendo en seguida  que  me encontraba cerca de un potrero, en  el aire  se percibía  un humo, como cuando se está  cocinando con  leña. Adentro dos personas hablaban, eran mujeres, una más anciana que la otra.
                     -Pinche susto, que me pasé-  Dijo una de ellas
                   - Ayer fue el día en que llegó el Señor de arriba como todos los años, comadrita y yo que no lo creía- . Continuó diciendo.
                  - Te dije que vendría- Contestó la segunda y la más anciana.
                   - Viene a ver que todo esté bien…. Y a veces se enoja con nosotros…… como ahora que nos mandó una inundación, para que aprendamos a respetarlo- Siguió hablando, en un tono bajo pero amenazador.
              

    - Esas luces son como un anuncio, de su persona y no permite que otro Dios quiera dominar a su gente, por eso el castigo, así lo tenemos que entender, comadrita. Prosiguió su plática ya en una forma resignada.
                            De improviso se hizo un profundo silencio, entre estas dos damas, su charla había terminado abruptamente, como si se hubieran percatado de la presencia de otra persona. No las veía pero imaginé lo que hacían, trataban de indagar quien andaba por ahí. Me sentí mal al huir como un fugitivo y me olvidé de entregarle sus víveres.


TRES

                   Recuerdo muy bien que el 18 de Junio del 2006, asistí a este lugar como  invitado  a un evento para la demostración de lo que se suponía era una ciudad Serpiente-Jaguar que fue habitada por un asentamiento Olmeca, en una superficie  de 500 Ha, sustentándolo en una ilustración realizada de un censo hecho  por el INEGI. Afirmando que unos montículos existentes eran los órganos masculinos y femeninos del supuesto felino. No me gustó para nada sus conjeturas. Tenía la sospecha y mi intuición me decía que esos macizos de tierra fueron realizados para guardar y verificar  un cálculo aritmético,  que se pudieran cotejar en cualquier momento para  saber el punto exacto  de un núcleo.
                   La Leyenda podría ser cierta: “por aquí desapareció Quetzalcóatl”.
                  Al principio fue por curiosidad, pero después me puse a indagar y a investigar muy en serio  todo el material del que pudiera disponer para descubrir el porqué de esas protuberancias.
                  Basta con subir a la colina para darse cuenta de que se trata de “Mojoneras” señales que sirven de guías  y que al mismo tiempo cumplen la función de eje de algún polígono, también actúan como punto de observación y más aun en fechas celebres celebrar ceremonias. Los restos de cerámica hallados en sus alrededores hacen pensar que solo se utilizaban en días especiales.                                               Sin embargo haciendo preguntas por aquí y por allá llegué a saber que de vez en cuando individuos no conocidos por la población visitan la zona y consagran ceremonias en la noche. Más profundamente al preguntar me enteré que pudieran ser de alguna “casta elegida” que descienden de sacerdotes que continúan con la tradición o tal vez sean GUARDIANES  de un secreto.
            “La población calla y disimula muy bien los arribos.”
            Como fruto a este esfuerzo de investigación obtuve los siguientes resultados: La colina pequeña que tiene forma de chichón en una cabeza, está formada con relleno de algún banco


cercano en capas de 20 cms., a falta de piedra, ocuparon material de la zona; está compactada con pisones  de madera dura. Obteniendo una resistencia considerable .En la cúspide debió de haber existido un poste vertical que se levantaba sobre una base circular para orientación y registro de datos del sol, la luna y el planeta Venus. Es sobre este poste donde se colocaba un madero horizontal para trazar una línea inclinada que proyectaba una recta con intersección sobre el Río. Pero ¿Por qué? Y ¿Para qué?
            “Si se tomase la medida del nivel de terreno al nacimiento del sol, cuando este ha permitido a la lluvia finalizar su labor de bañar al suelo, esta será la primera medida del primer palo. Seguidamente  medida su sombra, se colocara adelante con esta magnitud  otro con dos palmos menos. Al hacer corresponder la inicial con la segunda, quedara  revelada  la interrogante”
  Como último dato conseguido, marqué la ubicación de una playita próxima  a ese  lugar franqueada por 2 árboles mulatos y 4 cedros altos.
           “Al observar dos piedras blancas ajenas al paisaje en el andar, es que se está  en el camino correcto”

CUATRO

                  Tuvieron que ocurrir estos acontecimientos para desempolvar la libreta de los estudios realizados, abandonados por diversas circunstancias para volver a revivir estos descubrimientos.
                   No había duda; juntando los datos  y la fecha, todo hacía suponer que en verdad ocurrió un acontecimiento relevante ahí. ¿Y qué hecho sobresaliente ha perdurado por mucho tiempo en este lugar? La desaparición y retorno de la “Serpiente emplumada”.

En el año 1-Caña murió Quetzalcóatl.
 Se dice en verdad que se fue a morir allá,
 a la Tierra del Color Negro y Rojo".
En esa misteriosa Tierra del Color Negro y Rojo, situada hacia el Oriente, por el                                         rumbo de las costas del golfo de México, desapareció Quetzalcóatl

CINCO

 
          Con la ayuda de un amigo, que presumía de haber pertenecido a los “boy scout”, emprendimos la marcha, tengo que decir que me costó una buena labor de convencimiento y prometerle un video sensacional para su sitio de internet en “You Tube” que aumentaría notablemente  sus visitas y suscripciones a dicha página, pues habían mermado en poco tiempo por escases de filmaciones. El era un “Youtubero” de profesión.
               Conseguimos prestadas las mochilas, un poco viejas y parchadas pero aceptables. En ellas guardamos: agua, una brújula “disque” para orientarnos, comida, algunas herramientas, dos sleeping, una tienda de campaña y algunas cositas más; y para documentar  la evidencia ocuparíamos una cámara Sony.
                 Llegamos a media mañana a” Las Lomas de Tacojalpan”. Donde la primera impresión  que da es la de un lugar tranquilo donde no pasa nada;  de población en crecimiento ha modificado notablemente su  urbanización original; está muy bien comunicada con la cabecera municipal de Minatitlán; por tierra y por agua, resulta sin muchas complicaciones el traslado, su gente es muy amable y atenta, pero esto se revierte al acercarse la actividad electoral, hay mujeres de “muy buen ver” y se adivina su inclinación a la fe católica más sin embargo otras congregaciones antagonistas están anotando buenos puntos en el campo de batalla para monopolizar la religión.
                    Siguiendo un itinerario hecho unos días antes nos adentramos hacia  la orilla marcada en el  croquis, parecía fácil, revisamos, datos, apuntes  y orientaciones. Calculamos  que en dos horas tardaríamos en llegar, ¿que podía fallar? Pero a la una y media de la tarde estábamos perdidos, desorientados, desanimados y con muchas ganas de regresar.
     Providencialmente cuando la decisión tenía que tomarse de regresar o seguir, avistamos  a una persona que caminaba hacia nosotros. Se nos hizo difícil de clasificar en cuanto a que oficio desempeñaba: Gorra de beisbol, camiseta  de un equipo de futbol, tal vez  del Guadalajara, pantalón de mezclilla, zapatos -tenis desgastados en la punta,  en el cinturón lucia un teléfono celular  de muy remota adquisición; conformaban su atuendo, de poca altura tirándole a “chaparro” realzaba una barriga prominente en forma de balón deduciendo fácilmente su enemistad con el deporte  y su hermandad con  el consumo de bebidas “espirituosas”. La única pista segura de su ocupación la dio un machete que colgaba en su espalda.
                   Nos saludó a su manera.
                   -¡Quiubole cumpas!, que están haciendo. ¿Son de  ‘Salubrida ‘ ?
                  Negamos con la cabeza y respondimos, casi al mismo tiempo.
-Vamos a la playita, que se formó en el río, pero no sabemos por dónde ir ¿Cuánto nos cobraría  por llevarnos?
-¡Uta!
Exclamó  sorprendido.


 Nos mandó una mirada inquisidora, primero a uno y luego al otro, tratando de penetrar en nuestras mentes y adivinar nuestras verdaderas  intensiones. Terminado el escrutinio, dijo con voz clara.
-Voy a la milpa, pero mi chamaco los puede llevar.
 Diciendo y señalando a un niño de casi 10 años vestido con camisa y pantalón escolar, sin zapatos,  De mirada huidiza y corte de pelo idéntico al de un monje, como si se lo hubiesen hecho con una jícara.  Hizo su aparición de repente. A lo mejor salió del monte o de algún otro lado.
Dudando, pregunté:
-Este. ¿Y cuánto va a hacer?
-Por la ida $ 50.00 y $100.00 para la coperacha de la construcción del camino. Respondió solemnemente:
Tímidamente lo cuestioné, al no notar nada que evidenciara la obra:
-Pero, ¿Cuál camino?
-Es acuerdo de asamblea del Comisariado Ejidal.
Alzó la voz y finalizó sonriendo maliciosamente.
-“Un business es un business”, ocurre de igual manera aquí que en cualquier parte del mundo.
 Pagamos  por adelantado y continuamos  nuestra marcha.

SEIS

El último tramo lo recorrimos en silencio, meditabundos, matando muchos zancudos y observando la vegetación, el calor empezaba a ser sofocante. En cuatro ocasiones le preguntamos al niño que cuanto faltaba. Y él solo decía.
-Ya falta poquito. Estirando el brazo derecho hacia adelante como señalando algo.
El poquito todavía tardó dos horas, pero llegamos al fin y registramos el  tiempo en ese momento  las 4:12 p.m.



Sonrientes y presurosos bajamos por unos escalones pequeños hechos a propósito en una rampa hasta llegar a la arena  y tocamos el agua del río con ambas manos, nos sentíamos felices como niños en la feria.
 En eso mi amigo me preguntó:
-¿Y el muchachito?
Le contesté:
-¿Quién sabe? A lo mejor se fue a su casa.
No se veía a nadie en este lugar, en la orilla crecían unas matas de chiles silvestres, el agua del río estaba en calma, con poca corriente, conduciendo  en su interior lodo, no había viento; el sol  estaba fuerte y faltaba mucho para el ocaso.
Desanima el estado actual del  ambiente natural de lo que un día  fue  un paraíso. Había grandes árboles de caoba, cedro rojo, ceiba, guayacán, chaca, bejuco, mangle. En su fauna se podía ver: Jabalí, tigrillo, faisán, guacamaya, tucán, jaguar, nutria, monos. 
Asimilando un humor negro propietarios de ranchos han colocado títulos a sus propiedades, con nombres de lo que han destruido:” el edén”, “La selva”, “el Oasis”, “El bosque”.
Repentinamente   escuchamos un ruido amortiguado, como un rumor de cascabeles  y el rumor se convirtieron  bien pronto  en unos tintineos claros y continuos.
 Sucedió lo que esperábamos en forma inesperada.


SIETE

  Recuperándonos poco a poco de la conmoción, nos hicimos muchas preguntas sin respuesta, adoptando una actitud seria y de desafío, decidimos examinar todo para encontrar pruebas.  ¿Qué es lo que surgió y que fue “eso” que vimos?
Localizamos pocas cosas para explicar lo inexplicable, unas manchas de petróleo; a lo mejor con la refracción de la luz del sol. Agua pantanosa que despedía olores a azufre, tal vez respiramos demasiado esta sustancia, el cansancio, la falta de alimento, etc. Ninguna convincente.
Las horas pasaron sin sentir y la falta de luz nos avisó que la noche estaba iniciando, nos preparamos para acampar y cenar.



OCHO

Desde este lugar el cielo nocturno se vuelve mapa de observación, ubicamos  fácilmente las constelaciones de Orión, La Osa mayor, La Osa menor, Tauro. Una estrella destaca en importancia, tiene un brillo imponente y sobresale de las demás; es el planeta VENUS, irradia más luz  que lo habitual.
Atareados en armar el campamento, mi amigo cuenta las últimas novedades de la web:
-Parece que antes que termine el año llega el nueva  iPad de la Mac, esta súper.
 Continúa hablando.
-También esta fenomenal un iPhone 4S que trae ………………………………
Giro la cabeza en dirección a él para saber  la razón  de su frase inconclusa.
Cuando súbitamente un resplandor amarillento, casi imperceptible emerge del agua, bombardeando miles de átomos  con muchas tonalidades.
Quedo paralizado; un frio punzante, penetrante estremece mi cuerpo. Tengo miedo, mucho miedo; se escucha el sonido de alguien que sopla por un caracol y otro al golpear una caja de madera. Mi mente se niega a pensar, mis brazos y piernas realizan movimientos obedeciendo  una orden superior, a un sentimiento puramente primitivo. El cerebro trata de escapar a este sometimiento y confronta a l subconsciente, pero su presión es más fuerte, la cordura es vencida; estoy a merced  de esa energía.
 Sin comprobarlo  siento la asistencia de otras personas, se que están cerca, presenciando lo mismo. Como si esto fuera  un ejercicio ensayado  nos arrodillamos en la arena, elevamos los brazos, cantamos y gritamos   con todas  nuestra s fuerzas formando un coro, en una lengua que no conozco pero si la comprendo y solo una frase me lo dice todo. Que lo he sabido desde siempre; por eso” EL” nos ha reunido.

-“Ce Acatl Topilzin Quetzalcóatl, ha retornado”.